Los señores de la Tierra

Hay material que nos permite hacer las cosas de una forma o de otra, realizar los proyectos con un enfoque diferente. Este libro es uno de ésos y encontrarlo y leerlo ha sido una gran suerte.

Todos creemos saber la historia: primero evolucionamos para caminar erguidos, luego utilizamos instrumentos, más tarde apareció la agricultura, el lenguaje y nosotros mismos: una inexorable progresión lineal desde el simio al humano. Sin embargo, Ian Tattersall nos presenta aquí a varios

precursores cuasihumanos distintos que vivieron durante la misma época, algunos hace tan solo 50.000 años. Durante su existencia, esos múltiples humanoides distintos tal vez se encontraron, hicieron intercambios, lucharon entre ellos, compartieron la vida e, incluso, se aparearon; es decir, que nuestro linaje no tiene nada de lineal. Ian Tattersall desmonta por completo las viejas ideas sobre lo que nos hace humanos y nos introduce a una historia notablemente distinta de nuestros diversos orígenes

 

Toumai: uno de los personajes de nuestro juego

El Sahelanthropus Tchadensis puede ser el primer homínido. La especie que separa el chimpacé del homo.

Los fósiles de Sahelanthropus tchadensis se localizaron la mañana del 19 de julio de 2001 por un estudiante de la misión, Ahounta Djimdoumalbaye (considerado el mejor «cazador» de fósiles del equipo ) en un yacimiento conocido como Toros-Menalla, en el desierto de Djurab (República de Chad). Se trataba de un cráneo bastante dañado, dos fragmentos de mandíbula y tres dientes (restos pertenecientes al menos a cinco individuos).

El presidente de Chad, Idriss Déby, bautizó coloquialmente al nuevo ejemplar con el apodo de Toumaï, nombre que se da en el desierto de Djurab a los niños que nacen justo antes del comienzo de la estación seca y que significa, en el lenguaje Goran (Dazaga), «esperanza de vida».

Estas son las tres cartas de este personaje que participa en nuestro juego de mesa «Homínidos, la evolución humana».

 

Hola Lucy

Jugamos publicará su primer libro en otoño.

Aunque siempre es un placer leer bajo la sombra, hemos decidido esperar a que bajen las temperaturas.

Dejaremos pasar la época de ocio por excelencia, las colas en los aeropuertos incluso el aburrimiento ante la tele.

Y, solamente después, pondremos en tus manos el intenso y corto relato de una australopithecus afarensis, ilustrado por la genialidad de nuestra querida Reedom art.

«Por ello comenzaste a andar con tu cría a la espalda. A unos metros de distancia de ellos, sin prisas por alejarte de aquel paraje. Y caminaste y caminaste bajo un sol redondo y quemante, atravesando llanuras desarboladas y lagunas desecadas, masticando hojas, granos y raices.«

Fragmento del libro «Hola Lucy»

Gregori Navarro

 

 

 

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