Euclides de Alejandría

"Tetractys", juego de mesa diseñado por Gregori Navarro

Para nuestro juego «Tetractys, o cómo meterse en problemas» hemos diseñado una serie de cartas-comodín que permiten a los jugadores disponer de una ayuda en caso de que no den con la respuesta correcta. En total son diez grandes matemáticos de la Antigüedad.

El primero de ellos es considerado el «padre de la Geometría». Euclides de Alejandría nació en Alejandría alrededor del 330 a.C. Se educó en Atenas en la escuela de Platón,  donde aprendió muchos de los conceptos principales de la geometría. De regreso a Alejandría, su ciudad natal, creó su propia escuela durante el reinado de Ptolomeo I Sóter. Fue este rey quien le pidió que le enseñara una forma más abreviada para aprender Matemáticas y Geometría.

Euclides es el autor del texto más famoso de la historia de las matemáticas, «Elementos». que está compuesto por 13 libros.

Euclides de Alejandría. Carta-comodín de Tetractys. Juego de mesa educativo diseñado por Gregori Navarro

Los Elementos de Euclides, que han sido fechados en el año 300 a.C., está considerado como un trabajo fascinante de la matemática por diversas razones: por la belleza que destilan sus comentarios y por la eficacia en la explicación.

Esta obra se ha transmitido a lo largo de 24 siglos a través de cientos de ediciones y en muchas lenguas. Está formada por 13 libros, los 6 primeros hacen referencia a la geometría plana básica. Del séptimo al décimo trata todos los temas numéricos; Números primos, radicales y divisibilidad. Los 3 últimos libros comprenden temas sobre geometría de sólidos, poliedros y esferas circunstanciales.

Gregori Navarro

"Tetractys", juego de mesa diseñado por Gregori Navarro

Nuevo libro: «Critón. Una adaptación al teatro de sombras chinas»

Criton. Una adaptación al teatro de sombras chinas. Autor: Gregori NavarroReconozco que le di algunas vueltas a la idea.

Sí, le di muchas vueltas a la idea de publicar otro diálogo de Platón.

Por un lado estaba decidido a hacerlo por ganas, por simpatía con el maestro Sócrates, por la sencillez de sus palabras, por…

Pero notaba frenos que me hacían dudar. Notaba cómo cientos de manos tiraban de mi camiseta intentando impedir que el proyecto saliera adelante. Cuando me libraba de estos impedimentos, recorría la bibliografía del filósofo ateniense lentamente, sin prisas, intentando descubrir qué diálogo sería el más apropiado.

Y allí estaba. Delgado en sus páginas y tímido y austero en su portada.

Y allí estaba. Imponente y espectacular en su contenido, en su fuerza moral.

Lo siento pero ganó el sí. No me pude negar a releer el «Critón» de Platón y de allí hacer la adaptación al teatro de sombras chinas.

Los motivos fueron muchos. La belleza del diálogo, la bondad de los personajes que aparecen, las ganas de personificar a las leyes atenienses y dotarlas de cuerpo y voz,…

Fue un placer releerlo y reescribirlo.

Gregori Navarro

«Apoloxía de Sócrates». Traducción a la lengua gallega del diálogo socrático

Pues sí.

Apoloxía de Sócrates. Autor: Gregori Navarro

No podíamos dejar de pensar que este diálogo de Platón tenía que ser traducido a otras lenguas. Así nos asegurábamos que en diferentes territorios se trabajaría el tema en la lengua materna o educativa.

La primera traducción ha sido a la lengua gallega, tan bella y con tanta sonoridad.

Esperamos que desde aquellas tierras espléndidas se disfrute de su lectura y de su representación en teatro de sombras.

Gregori Navarro

Demetrio de Falero (II)

"La Gran Biblioteca de Alejandría", juego de mesa diseñado por Gregori navarroSu gestión en Atenas tuvo partidarios y detractores, pero lo que todos hubieron de reconocer fue su capacidad de trabajo y su generosidad en la gobernanza. Realizó un censo demográfico y contuvo el gasto público y privado. También limitó los gastos en funerales y tumbas, que arruinaban a no ocas familias, los gastos militares y racionalizó las cuentas. Siempre en busca de la medida justa aprendida en el Liceo, huyendo del exceso.

 

Para Cicerón, que lo consideró un gran estadista y el último gran orador de Atenas:

“El Estado permanecía decaído y desvaído: el sabio hombre de Falero, Demetrio, logró resucitarlo”

Estatua de Demetrio de -Falero en la Biblioteca Moderna de Alejandría

Tuvo gusto por el lujo y el exceso. Su vida privada era todo lo contrario a su pragmática y aristotélica vida pública: esplendidos banquetes cada noche, suelos perfumados, flores en todas las habitaciones, cocineros de lujo, mujeres y jovencitos de ensueño correteando por los pasillos, suelos de mosaicos, mármoles en las paredes, estilistas que cuidaban su apariencia, pues le encantaba teñirse de rubio y maquillarse la cara, y una búsqueda constante por parecer agradable y bello a los ojos de los demás.

Ateneo dijo de él: “quien dio leyes a otros, y quien reguló las vidas de los otros, exhibía en su propia vida el desprecio de toda ley.”

Demetrio contestaba a los críticos con la frase que nos dejó Diogenes Laercio, y que es todo un resumen de su visión de la vida:

“En casa, honrar a los padres; en la calle, a todos; en la soledad, a sí mismo”

El perfecto estudiante del Liceo era un hedonista en su vida íntima. Pero los atenienses se sintieron contentos bajo su benévolo mandato. Llevados por su tendencia a la adulación y al cariño desmedido de sus héroes, los atenienses le erigieron 360 estatuas en 300 días. Un record de Guinnes, un desmadre de honores.

Pero pasados 10 años, a Atenas llegó una flota de 250 naves dirigida por otro de los muchos “libertadores” que tuvo la ciudad y que abundaban por la Grecia convulsa de aquel tiempo. Otro Demetrio, llamado Poliorcetes (el asediador de ciudades), que decidió que su tocayo de Falero sobraba en la ciudad.

Demetrio de Falero tuvo que huir a Tebas con lo puesto, mientras sus queridos atenienses, llevados ahora por su tendencia a odiar a sus héroes caídos, lo condenaban a muerte y derribaban a toda prisa 359 de sus estatuas, dejando solo una, en la Acrópolis, porque era terreno sagrado y mejor no enfadar a los dioses. Con el material de las estatuas de bronce hicieron orinales donde “vomitar su odio”, según Diogenes Laercio. Al oírlo, Demetrio, algo enfadado, proclamó:

“¡Podrán derribar mis estatuas, pero no los méritos que ellas premiaron!”

Gregori Navarro

"La Gran Biblioteca de Alejandría", juego de mesa diseñado por Gregori navarro

 

 

Nuevo libro: «Hola Lucy», la historia de una australopithecus

Lucy siempre será la abuela de la Humanidad.

Sus restos fósiles, descubiertos en 1974 en África, hicieron pensar a los científicos que Lucy y su especie, los australopithecus afarensis, representaban a nuestros antepasados más lejanos.

Esta es su historia.

"Hola Lucy" un relato de Gregori Navarro con ilustraciones de Valèria Navarro

Explicada con rigor e ilustrada con emoción seremos testigos de su vida cotidiana y de los peligros que la acecharon

"Hola Lucy" un relato de Gregori Navarro con ilustraciones de Valèria Navarro

Recorreremos con Lucy la sabana africana de hace más de 3 millones de años y compartiremos sus miedos, sus sentimientos,…

Gregori Navarro

Nuevo libro: «Apología de Sócrates, una adaptación al teatro de sombras»

Apología de Sócrates de Gregori Navarro

Es un placer presentaros nuestro primer libro.

Tantas horas de dedicación.

Tantos momentos de satisfacción.

Y, al final, la sensación de tener entre las manos una herramienta que ayudará a nuestros pequeños a que sean mejores. Eso espero.

La obra que presentamos es una teatralización de uno de los diálogos socráticos más leídos de Platón. En este diálogo se escenifica el juicio al que fue sometido el viejo filósofo y la defensa de Sócrates ante las graves acusaciones que lanzaron sobre él sus enemigos.

AApología de Sócrates de Gregori Navarro la vez se convierte en un recurso educativo para trabajar en clase de forma multidisciplinar: trabajaremos la oratoria, la memorización, la enfatización y dramatización de la lectura, la filosofía, la historia, la representación teatral, las manualidades, el trabajo en grupo, la estructuración de tareas y funciones,…

Este libro está pensado para leerlo y para jugar.

Gregori Navarro

Apología de Sócrates de Gregori Navarro

Hola Lucy, próxima publicación

Jugamos publicará su primer libro en otoño.

Aunque siempre es un placer leer bajo la sombra, hemos decidido esperar a que bajen las temperaturas."Hola Lucy" un relato de Gregori Navarro con ilustraciones de Valèria Navarro

Dejaremos pasar la época de ocio por excelencia, las colas en los aeropuertos incluso el aburrimiento ante la tele.

Y, solamente después, pondremos en tus manos el intenso y corto relato de una australopithecus afarensis, ilustrado por la genialidad de nuestra querida Reedom art.

«Por ello comenzaste a andar con tu cría a la espalda. A unos metros de distancia de ellos, sin prisas por alejarte de aquel paraje. Y caminaste y caminaste bajo un sol redondo y quemante, atravesando llanuras desarboladas y lagunas desecadas, masticando hojas, granos y raices.«

Fragmento del libro «Hola Lucy»

Gregori Navarro

 

 

 

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Por el principio

JugamosSiempre que me planteo explicar algo, me viene el recuerdo de aquella profesora de lengua y literatura castellana y de su repetida coletilla.
Todavía me veo de pie, entre mi mesa y mi silla en aquel aula del colegio nacional al que iba todos los días, pensando por dónde debía empezar para contestar aquella pregunta
que sobre Cervantes había lanzado sobre mí.

-“Por el principio, Navarro. Empiece por el principio, por favor” – decía la profesora con voz cansina.
Y Navarro, que había cincelado en su cabeza de piedra algunos datos biográficos del gran genio de la literatura, comenzaba a explicar la historia desde el Cervantesprincipio de ésta.
Treinta y muchos años después, el principio de esta historia se halla en la habitación de un hospital. Allí, convaleciente, desde su cama me miran los grandes y azules ojos de mi hijo. Lo peor ya ha pasado y sólo queda que el tiempo nos ayude a cerrar la herida.

Leo, en voz alta, para entretener estos momentos, la novela de Javier Negrete, “Salamina”.

TemistoclesMi hijo me escucha pero detecto que no está allí conmigo: navega junto a Temístocles en plena batalla.
Acabado el capítulo decidimos jugar al ajedrez y mi hijo versiona el juego, asignándome el bando de Jerjes, y quedándose él con el ejército griego.
Y en ese momento salta la chispa que prenderá en las ideas resecas como hojas de otoño.
“¿Por qué no inventamos juegos nuevos que nos acerquen y hagan revivir la historia?”
Y pusimos nuestras manos y nuestras cabezas a trabajar.

Ahora, mientras escribo estas líneas, solamente espero que la señorita Loli, aquélla que en 6º de EGB grababa a golpe de martillo nuestras cabezas de piedra, hoy no se enfade
conmigo.
Por el principio, he empezado por el principio.

Gregori Navarro

Jugamos

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