La luz de los lejanos faros

Aunque no sea una lectura de verano, el profesor García Gual siempre nos hace pasar buenos ratos, a pesar de la gravedad del problema que trata.

Solo una perla, para disfrutarla:

«Es como si, entre tanta información, tanto estrépito, tanto chismorreo y chisporroteo de imágenes, los libros quedaran un tanto apagados, y nosotros anduviéramos demasiado desasosegados para demorarnos en las palabras escritas. Sin contar con el riesgo de que, al adentrarnos en una biblioteca laberíntica y circular, nos perdamos por los pasillos, como les sucedió a algunos, y, como sir James Frazer o J.L. Borges, nos quedemos al fin atrapados y ciegos, como el agorero Tiresias, pero sin inspiración de los dioses, sino tan solo emboscaos entre libros, con su extraña y taimada sabiduría. Los pedagogos y altos funcionarios de Educación velan por ahorrarnos esos riesgos.»

Nuevo libro: «Apología de Sócrates, una adaptación al teatro de sombras»

Es un placer presentaros nuestro primer libro.

Tantas horas de dedicación.

Tantos momentos de satisfacción.

Y, al final, la sensación de tener entre las manos una herramienta que ayudará a nuestros pequeños a que sean mejores. Eso espero.

La obra que presentamos es una teatralización de uno de los diálogos socráticos más leídos de Platón. En este diálogo se escenifica el juicio al que fue sometido el viejo filósofo y la defensa de Sócrates ante las graves acusaciones que lanzaron sobre él sus enemigos.

A la vez se convierte en un recurso educativo para trabajar en clase de forma multidisciplinar: trabajaremos la oratoria, la memorización, la enfatización y dramatización de la lectura, la filosofía, la historia, la representación teatral, las manualidades, el trabajo en grupo, la estructuración de tareas y funciones,…

Este libro está pensado para leerlo y para jugar.

 

Los siete sabios de Grecia según Johannes Engels

Una tradición que data de la antigüedad griega, recogida por Platón en sus Diálogos, nos habla de siete pensadores que vivieron entre los siglos VII y VI antes de Cristo, que dejaron al mundo el legado de la sabiduría práctica de su tiempo, condensado en una serie de aforismos como “Conócete a ti mismo”, “Nada en demasía”, “No desees lo imposible”… Aunque diversos autores llegaron a mencionar hasta 27 nombres distintos, la lista más aceptada de los siete, consagrada por las Vidas de filósofos ilustres de Diógenes Laercio, incluye a Tales de Mileto, Solón de Atenas, Bías de Priene, Quilón de Esparta, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto y Pítaco de Mitilene.

En este libro divulgativo para el gran público, Johannes Engels, profesor de Historia antigua de la Universidad de Colonia, nos explica la vida, el pensamiento y la leyenda, no solo de los Siete de la tradición, sino de otros que figuraron en la Antigüedad en esta lista, como Orfeo, Pisístrato o los filósofos Anaxágoras, Epiménides de Cnosos y Pitágoras.

No dejes de leerlo.

Para Jugamos, «los siete sabios de Grecia» es un juego donde los personajes van pasándose el trípode que representa la sabiduría de uno a otro y dónde vamos conociendo y descubriendo todas aquellas frases y citas tan sencillas y tan sabias que en su día pronunciaron.

No dejes de jugarlo

Los señores de la Tierra

Hay material que nos permite hacer las cosas de una forma o de otra, realizar los proyectos con un enfoque diferente. Este libro es uno de ésos y encontrarlo y leerlo ha sido una gran suerte.

Todos creemos saber la historia: primero evolucionamos para caminar erguidos, luego utilizamos instrumentos, más tarde apareció la agricultura, el lenguaje y nosotros mismos: una inexorable progresión lineal desde el simio al humano. Sin embargo, Ian Tattersall nos presenta aquí a varios

precursores cuasihumanos distintos que vivieron durante la misma época, algunos hace tan solo 50.000 años. Durante su existencia, esos múltiples humanoides distintos tal vez se encontraron, hicieron intercambios, lucharon entre ellos, compartieron la vida e, incluso, se aparearon; es decir, que nuestro linaje no tiene nada de lineal. Ian Tattersall desmonta por completo las viejas ideas sobre lo que nos hace humanos y nos introduce a una historia notablemente distinta de nuestros diversos orígenes

 

Demetrio de Falero (I)

No podiamos dejar de dedicar una entrada de nuestro blog al que es uno de nuestros personajes en nuestro juego La Gran Biblioteca: Demetrio de Falero.

Nacido en el año 350 a.C. en el puerto ateniense de Falero poco se sabe de su vida. Es posible que naciera esclavo o como mucho pobre, según indicaciones de Diógenes Laercio, aunque otras fuentes lo relacionan con el general Conón, quien reconstruyó los muros largos de Atenas, derribados por los espartanos después de ganar la Guerra del Peloponeso.

Tuvo una gran afición por el estudio y por la oratoria aunque nunca quiso practicar la política. Estudió en el Liceo con Teofrastro como maestro y fue gran amigo de Menandro.

Después de un período turbulento en Atenas, Demetrio se situó bajo la protección de Casandro, quien llegó a ser rey de Macedonia después de la muerte de Alejandro Magno. El rey viendo las capacidades de Demetrio lo nombró administrador de Atenas.

Su gobierno fue, según Plutarco:

«Oligárquico en el nombre, pero en realidad monárquico por el poder del Falereo”.

Toumai: uno de los personajes de nuestro juego

El Sahelanthropus Tchadensis puede ser el primer homínido. La especie que separa el chimpacé del homo.

Los fósiles de Sahelanthropus tchadensis se localizaron la mañana del 19 de julio de 2001 por un estudiante de la misión, Ahounta Djimdoumalbaye (considerado el mejor «cazador» de fósiles del equipo ) en un yacimiento conocido como Toros-Menalla, en el desierto de Djurab (República de Chad). Se trataba de un cráneo bastante dañado, dos fragmentos de mandíbula y tres dientes (restos pertenecientes al menos a cinco individuos).

El presidente de Chad, Idriss Déby, bautizó coloquialmente al nuevo ejemplar con el apodo de Toumaï, nombre que se da en el desierto de Djurab a los niños que nacen justo antes del comienzo de la estación seca y que significa, en el lenguaje Goran (Dazaga), «esperanza de vida».

Estas son las tres cartas de este personaje que participa en nuestro juego de mesa «Homínidos, la evolución humana».

 

Esquilo en la estantería olvidada

A veces uno recorre estancias y pasillos, como si estuviera en un laberinto.

Y vaga en solitario sin encontrar la salida.

A veces uno recorre con el dedo, señalando los lomos de los libros, estanterías olvidadas hace ya tiempo. Y sin proponérselo, acaba encontrando una joya escondida.

No recordar algo es una de las virtudes del ser humano. Y yo no sabría decirte cuándo compré aquel pequeño librito. Ni siquiera qué me impulsó a hacerlo.

Recorro sus líneas, sus párrafos. Me detengo en sus puntos y me pauso en sus comas. Todo en una lectura rápida que intenta compensar el tiempo perdido.

Y así, todos sus sueños se estrellaron contra el mar

Cogió una de las cañas y empezó a hacer pequeños agujeros con un sencillo punzón. Las cañas las habían recogido en sus salidas nocturnas, cuando el único vigilante se quedaba dormido. Poco a poco habían almacenado una gran cantidad de ellas. Habían tenido tiempo, mucho tiempo para hacerse con todo el material necesario Años y años encerrados en aquella enorme prisión, en la que ellos dos eran los únicos forzados habitantes.

Una pluma de un despistado ganso, otra pluma de buitre que apareció muerto en el recinto, varias más de pato y un montón de vulgares plumas de palomas que se atrevían, sin conocer su futuro, a posarse en los muros. Una a una las fue enganchando en los agujeros de la caña con la cera de abeja, calentada al sol en un pequeño recipiente.

Miró a su derecha y vió cómo su padre se esforzaba en ensamblar las cañas emplumadas unas con otras, formando así el extraño artilugio. Se acercó a él, arrastrando los pies, para que comprobara la solidez de su trabajo y pensó en el viaje que dentro de poco emprenderían.

Ataron a su cuerpo el producto de sus meses de trabajo y sus sueños de libertad, y subieron al muro más alto.

Y ejecutaron el más bello salto de vida que nadie jamás hizo. Y volaron.

Subía y bajaba moviendo sus brazos y sintiendo el aire fresco en su cara. Y desde atrás escuchaba la lejana voz de su padre: «No subas más. El sol, el sol…»

Fue entonces cuando vió la extraña lluvia de plumas y cuando presintió la inminente caida.

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Hola Lucy

Jugamos publicará su primer libro en otoño.

Aunque siempre es un placer leer bajo la sombra, hemos decidido esperar a que bajen las temperaturas.

Dejaremos pasar la época de ocio por excelencia, las colas en los aeropuertos incluso el aburrimiento ante la tele.

Y, solamente después, pondremos en tus manos el intenso y corto relato de una australopithecus afarensis, ilustrado por la genialidad de nuestra querida Reedom art.

«Por ello comenzaste a andar con tu cría a la espalda. A unos metros de distancia de ellos, sin prisas por alejarte de aquel paraje. Y caminaste y caminaste bajo un sol redondo y quemante, atravesando llanuras desarboladas y lagunas desecadas, masticando hojas, granos y raices.«

Fragmento del libro «Hola Lucy»

Gregori Navarro

 

 

 

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Tetractys y el origen del nombre del juego

TetractysUno nunca puede prever que será primero. En algunos juegos es la mecánica la que surge en primer lugar. En otras ocasiones es la forma y el diseño del tablero el que se materializa antes que nada. Otras veces ocurre que es un nombre, el futuro nombre del juego, el que precede a cualquier otro componente o fase en la creación del juego.

En el caso de Tetraktys fue así. Primero apareció la enigmática palabra en la cabeza y posteriormente se añadieron el resto de piezas que acabaron componiendo el juego.

Tetraktys fue la palabra que quedo en el pensamiento después de leer la gran novela de Marc Chicot «El asesinato de Pitagoras». Y Tetraktys fue el nombre que quise dar a este juego de tablero en elipse, con fichas-comodines de grandes matemáticos y matematicas de la Antigüedad y con cartas que contenían sencillos problemas matemáticos que ayudarían a los escolares. El sobrenombre «cómo meterse en problemas» quería dar una pista de la temática del juego haciendo un «simpático» juego de palabras. Explicar todo esto no representó ningún problema para mi porque contaba con la ayuda del gran Pitágoras. Con el permiso del autor, os dejo con Pitágoras que nos habla desde las páginas de aquella novela.

«Pitágoras levantó la cabeza pausadamente y abrió los párpados.

Los seis discípulos se sobrecogieron. En los ojos dorados del maestro ardía un fuego más intenso de lo habitual. Su cabello, de un blanco níveo, caía en cascada sobre sus hombros y parecía resplandecer al igual que su espesa barba. Tenía más de setenta años, pero mantenía casi intacto el vigor de la juventud.

—Observad la tetraktys, clave del universo —la voz de Pitágoras, profunda y suave, resonó en el solemne espacio del templo circular.

En la mano derecha sostenía una vara de fresno. Con ella señaló hacia el suelo de mármol, donde había desenrollado un pequeño pergamino entre él y sus discípulos. Mostraba un sencillo dibujo. Una figura triangular formada por cuatro filas de puntos. La de la base contenía cuatro puntos, la siguiente tres, había otra de dos y finalmente una cúspide de un solo punto. Estos diez puntos ordenados en triángulo eran uno de los símbolos fundamentales de la orden.

 Continuó hablando con majestuosa autoridad.

—Durante los próximos días dedicaremos la última hora a analizar el número que contiene a todos: el número diez. —Realizó con la vara un movimiento circular alrededor de la tetraktys—. El diez contiene también la suma de las dimensiones geométricas —dio un toque con la vara a los diferentes niveles dibujados en el pergamino—: uno el punto, dos la línea, tres el plano y cuatro el espacio.

Se inclinó hacia delante e intensificó la mirada. Cuando volvió a hablar, su voz se había vuelto más grave.

—El diez, como sabéis, también simboliza el cierre pleno de un ciclo.»

Gregori Navarro

Tetractys

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