Hola Lucy

Jugamos publicará su primer libro en otoño.

Aunque siempre es un placer leer bajo la sombra, hemos decidido esperar a que bajen las temperaturas.

Dejaremos pasar la época de ocio por excelencia, las colas en los aeropuertos incluso el aburrimiento ante la tele.

Y, solamente después, pondremos en tus manos el intenso y corto relato de una australopithecus afarensis, ilustrado por la genialidad de nuestra querida Reedom art.

“Por ello comenzaste a andar con tu cría a la espalda. A unos metros de distancia de ellos, sin prisas por alejarte de aquel paraje. Y caminaste y caminaste bajo un sol redondo y quemante, atravesando llanuras desarboladas y lagunas desecadas, masticando hojas, granos y raices.

Fragmento del libro “Hola Lucy”

Gregori Navarro

 

 

 

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Resumiendo…

Jugamos

Hoy es un buen día para hacer balance.

No nos extenderemos en las dificultades que hemos ido encontrando a lo largo de este tiempo, en las piedras y el polvo que invaden este largo y tortuoso camino.

No. Sencillamente queremos hacer un resumen de lo que tenemos hasta ahora.

Nos gustaría decir, como dijo el cantautor, que tenemos “más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas”. Pero todavía no llegamos a tanto.

No son cien, de momento, son unos cuantos menos y en este post hemos querido juntarlos. Y desear que os guste jugar con ellos, tanto como a nosotros nos ha gustado imaginarlos y crearlos.

Jugamos

Gregori Navarro

Jugamos

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Bienvenido maestro Sócrates

JugamosNo recuerdo bien cuando fue mi primer contacto con Sócrates. Intuyo que sería en 7º de EGB (Educación General Básica) con 13 años, cuando después del tema de la Prehistoria comenzamos a estudiar las grandes civilizaciones de la Antigüedad: Mesopotamia, Egipto, Grecia, Cartago,…

Posteriormente, durante el bachillerato, leí algunos de los diálogos de Platón, donde Sócrates emergía con toda su fuerza intelectual y moral.Jugamos

Desde aquel tiempo hasta ahora, he sentido su compañía constantemente.

Pero es en este momento, ahora que “Jugamos” adquiere cuerpo y fuerza, cuando detecto que su presencia es más necesaria.

Próximamente abriremos un canal en Youtube donde presentaremos los juegos de “Jugamos” y para ello necesitábamos a alguien que hablara por nosotros. Esta persona no podía ser otra que el maestro Sócrates.

JugamosRecorrimos unos miles de kilómetros en el espacio y más de 23 centurias en el tiempo. Llegamos al ágora de la gran Atenas y, tal y como habiamos intuido, allí lo encontramos.

La charla con él fue amable y nuestra propuesta fue concreta y directa: necesitábamos que explicara a los niños y a sus padres la importancia del proyecto “Jugamos”.

No tuvimos que convencerlo de nada. Era nuestro maestro y quiso venir con nosotros a enseñarnos muchas, muchas cosas.

Bienvenido maestro Sócrates.

Gregori Navarro

Jugamos

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Por el principio

JugamosSiempre que me planteo explicar algo, me viene el recuerdo de aquella profesora de lengua y literatura castellana y de su repetida coletilla.
Todavía me veo de pie, entre mi mesa y mi silla en aquel aula del colegio nacional al que iba todos los días, pensando por dónde debía empezar para contestar aquella pregunta
que sobre Cervantes había lanzado sobre mí.

-“Por el principio, Navarro. Empiece por el principio, por favor” – decía la profesora con voz cansina.
Y Navarro, que había cincelado en su cabeza de piedra algunos datos biográficos del gran genio de la literatura, comenzaba a explicar la historia desde el Cervantesprincipio de ésta.
Treinta y muchos años después, el principio de esta historia se halla en la habitación de un hospital. Allí, convaleciente, desde su cama me miran los grandes y azules ojos de mi
hijo. Lo peor ya ha pasado y sólo queda que el tiempo nos ayude a cerrar la herida.

Leo, en voz alta, para entretener estos momentos, la novela de Javier Negrete, “Salamina”.

TemistoclesMi hijo me escucha pero detecto que no está allí conmigo: navega junto a Temístocles en plena batalla.
Acabado el capítulo decidimos jugar al ajedrez y mi hijo versiona el juego, asignándome el bando de Jerjes, y quedándose él con el ejército griego.
Y en ese momento salta la chispa que prenderá en las ideas resecas como hojas de otoño.
“¿Por qué no inventamos juegos nuevos que nos acerquen y hagan revivir la historia?”
Y pusimos nuestras manos y nuestras cabezas a trabajar.

Ahora, mientras escribo estas líneas, solamente espero que la señorita Loli, aquélla que en 6º de EGB grababa a golpe de martillo nuestras cabezas de piedra, hoy no se enfade
conmigo.
Por el principio, he empezado por el principio.

Gregori Navarro

Jugamos

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